Riesgos de los tatuajes y piercings

tatuajes en el brazo

Existen estudios epidemiológicos que definen una asociación entre tatuajes y perforaciones, con infección por virus hepatitis B (VHB), hepatitis C (VHC), VIH y sífilis.

Algunas complicaciones médicas reportadas como consecuencia de tatuajes y perforaciones son: infecciones bacterianas, sangrado, lesiones orales y dentales, desgarros de tejidos, etc.

estadistica de uso de tatuajes

Los tatuajes y piercings −o perforaciones rituales− están presentes desde los inicios de la humanidad y distintas culturas los han usado, como los egipcios, babilonios o maoríes. En la actualidad son cada vez más frecuentes y han ido aumentando en todos los grupos etarios. Se estima que 10% a 16% de los jóvenes (entre 12 y 18 años), y 3% a 8% de la población general, tienen tatuajes.

El  control a que se someten los centros que realizan estos procedimientos, a fin de que se cumplan las normas básicas de higiene, es escaso, lo que conlleva riesgos. Existen estudios epidemiológicos que definen una asociación entre tatuajes y perforaciones, con infección por virus hepatitis B (VHB), hepatitis C (VHC), VIH y sífilis. Esto ha adquirido importancia en Salud Pública, ya que en muchos países, quienes poseen tatuajes o perforaciones, están inhabilitados para donar sangre.

tatuajes en el cuerpo

Otro punto importante son las complicaciones médicas reportadas como consecuencia de tatuajes y perforaciones, entre las que se encuentran infecciones bacterianas, sangrado, lesiones orales y dentales, desgarros de tejidos, cicatrices, y reacciones de hipersensibilidad, que motivan la consulta al especialista.

Las personas que se perforan o tatúan el cuerpo en condiciones normales, no tienen por qué tener alguna complicación. En cambio, hay un grupo importante, correspondiente al 10% y 15%, que sí suele tener algunos problemas, ya que no se preocupan de informarse sobre los riesgos, ni averiguar sobre las medidas de higiene del centro o de la persona que lo va a realizar.

piercing en el cuerpo

Algunas de las complicaciones que pueden presentarse después de realizarse un piercing o tatuaje son:

Infecciones e inflamaciones cutáneas:

 

La principal causa es por falta de higiene. También se describen infecciones locales como la de herida operatoria en cirugía laparoscópica en pacientes con perforaciones en el ombligo; las infecciones mamarias por microbacterias, secundarias a perforaciones en los pezones, que pueden simular una lesión maligna; y los abscesos pericondrales en oreja y nariz.

Alergias por sensibilización al niquel:

 

Hay muchas pieles que reaccionan al contacto con este material que está presente en los pendientes, incluso en algunos utensilios para realizar el piercing.

Alergias a los colores de los tatuajes:

 

Las tintas para tatuajes; en especial el rojo, el verde, el amarillo y el azul; pueden provocar reacciones alérgicas en la piel, como una erupción con picazón en la zona del tatuaje. Esto puede ocurrir incluso años después de que te hayas hecho el tatuaje.

Transmisión de enfermedades:

 

Cerca de 10% a 20% de las perforaciones se infectan, siendo los agentes causales más frecuentes el Staphylococcus aureus, Streptococcus grupo A y Pseudomona spp, que pueden ocasionar cuadros infecciosos severos. De hecho, se han descrito numerosos casos de endocarditis bacteriana secundaria a infecciones locales en sitios de perforaciones, especialmente en pacientes con cardiopatías congénitas o daño valvular previo y en los casos de perforaciones en la cavidad oral. Si el equipo que se utiliza para hacer el tatuaje está contaminado con sangre infectada, puedes contraer varias enfermedades de transmisión hemática, entre ellas tétanos, hepatitis B y hepatitis C, e incluso el VIH.

Cicatrices:

 

Hay pieles que tienden a cicatrizar hacia fuera, formando cicatrices llamadas queloides (zonas elevadas producidas por un crecimiento excesivo de tejido cicatricial). A veces, se forman protuberancias llamadas «granulomas» alrededor de la tinta del tatuaje.

riesgos de los tatuajes y piercings

Si te decides hacer un tatuaje, piercing o extensión debes estar atento a los siguientes detalles para prevenir complicaciones:

  • Realizar estos procedimientos siempre en locales autorizados y verificar que se utilicen elementos estériles nuevos (sobres sellados).
  • Evitar la exposición al sol en caso de tatuajes, y de hacerlo, usar siempre protección solar (idealmente filtros tipo pantalla).
  • Se recomienda usar elementos de acero quirúrgico para los piercings. De todas maneras se debe considerar que algunos aceros tienen trazas de otros metales (niquel por ejemplo), por lo que en personas muy reactivas puede generar igual una reacción alérgica.
  • No se recomienda este tipo de procedimientos en personas con historias de alergias importantes, dermatitis, desarrollo previos de cicatrices hipertróficas o queloides.
  • En caso de aparecer secreción, inflamación, dolor que aumenta con los días o de evolucionar con cicatrices anómalas se recomienda consultar a Dermatología para evaluar tratamiento específico (uso de antibióticos, inyecciones dérmicas con corticoides, etc.).

Dr. Robinson Guerrero / Dermatólogo U. Chile – Docente U. de Los Andes y U. Finis Terrae

 

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